El Toque del Maestro

 

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El Sufismo depende totalmente del concepto de Maestro. Sin el Maestro no hay Sufismo. El Sufismo no cree en los libros, cree en el Maestro viviente. Uno tiene que encontrar a alguien quien haya alcanzado a conocerse. Los libros pueden contener gran sabiduría, pero no hay forma de decodificarla. Si la decodificas, lo haces acorde a tu mente. Eso falsifica al libro.

El Islam es conocido como la religión del libro, el Corán. El Hinduísmo es también conocido como la religión del libro, los Vedas. Tal es el caso del Cristianismo. La palabra 'Biblia' significa, simplemente, libro.

Pero el Sufismo insiste en que el libro no puede ayudarte. Ningún libro puede ayudarte. Por supuesto, los Sufíes tienen un libro al que llaman El Libro de los Libros, pero está vacío. No hay nada escrito en él, no hay ni una sóla palabra. Esa es su actitud acerca de los libros, que aunque haya una gran cantidad de cosas en él, para ti, permanecera vacío, pues tu sólo puedes leer aquello que ya sabes.

Hace apenas unos días escuché a alguien que le preguntaba a Mulla Nasrudín, "¿Por qué Jesús dijo 'Benditos sean los pobres de espíritu'?"
Mulla pensó durante unos momentos y entonces dijo, "Benditos sean los pobres de espíritu porque no tendrán dinero para emborracharse."

En otra ocasión, alguien le preguntó a Mulla Nasrudín, "¿Cuál es el undécimo mandamiento?"
El respondió, "No serás sorprendido con las manos en la masa."

Tu mente se vuelve tu maestro cuando estás leyendo un libro, y la mente es el problema. La mente puede continuar perfectamente con un libro. El libro está muerto. La mente tiene que interpretar, comentar, decidir cuál es el significado. Así es que cuando lees un libro, estás leyendo tu propia mente en una forma indirecta. El libro continúa llevándote nuevamente hacia ti mismo.

Puedes tornarte muy instruído pero nunca te convertirás en alguien que sabe. Sabrás muchas cosas acerca de Dios, pero nunca conocerás a Dios. Y sabrás muchas cosas acerca de la verdad, pero nunca conocerás la verdad. Y saber acerca de algo no tiene sentido. Saber es la cuestión, no saber acerca. Saber acerca significa que le has errado. Pero los libros pueden darte una muy, muy fuerte sensación de que sabes, y eso se convertirá en tu mayor barrera hacia el saber. Eso se convertirá en una Gran Muralla China alrededor tuyo; tus puentes se habrán roto. ¿Cómo restablecer el puente? ¿Cómo conectarse? ¿Cómo alcanzar esta conexión con lo divino?

Lo divino parece estar tan lejos; lo divino parece casi imposible. Dios no es obvio, Dios no está cerca. Miras alrededor y la existencia parece estar vacía de Dios. Eso es lo que Martín Heidegger dice, "No he encontrado una sóla cosa en el mundo a la que pueda llamar sagrada."

Desde el punto de vista ordinario él está en lo cierto. ¿Dónde puedes encontrar lo sagrado? Lo sagrado está faltando, no porque lo sagrado no este allí sino porque tú no sabes como percibir lo sagrado. Tú no has desarrollado esa capacidad intuitiva para percibir lo sagrado. Dios está muy lejos, el mundo está muy cerca. La materia está toda alrededor tuyo pero nunca te encuentras con el espríritu. Por ello, la religión queda como una teoría, nunca se torna experiencia.

El Sufismo cree que te puedes acercar a Dios solamente a través del Maestro.

Sufíes, El Pueblo de la Senda,
Vol. 2, discurso 9
Osho


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